Miércoles 28 de octubre de 2026 · Ciudad de México
Industria

Tesla convierte la conducción inteligente en un negocio

Más del 75% de los compradores de vehículos Tesla en Norteamérica contrataron el sistema Full Self-Driving durante el tercer trimestre de 2026. La tecnología gana popularidad, pero todavía requiere supervisión del conductor y representa un gasto adicional al precio del automóvil.

Por Redacción MotorTV · 26 de octubre de 2026 · 15:52 h

Comprar un Tesla ya no significa únicamente elegir un automóvil eléctrico, sino también decidir qué funciones tecnológicas se quieren contratar después de recibirlo. La compañía de Elon Musk está impulsando un modelo de suscripciones para su sistema Full Self-Driving (FSD), una tecnología que permite realizar diversas maniobras de conducción asistida y que se ha convertido en uno de los principales atractivos comerciales de la marca.

La estrategia parece estar dando resultados. Durante el tercer trimestre de 2026, más del 75% de los vehículos nuevos entregados por Tesla en Norteamérica registraron la contratación de una suscripción de pago al sistema FSD, una proporción que aumentó cerca de 20 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior, de acuerdo con los resultados financieros presentados por la compañía el 21 de octubre.

El crecimiento refleja un cambio en la relación entre las automotrices y sus clientes. Ahora, además del equipamiento tradicional, los fabricantes buscan comercializar funciones digitales mediante pagos recurrentes, aprovechando que los vehículos modernos pueden recibir actualizaciones de software sin necesidad de acudir a un taller.

¿Cuánto cuesta utilizar Full Self-Driving?

En Estados Unidos, Tesla ofrece Full Self-Driving Supervisado mediante una suscripción de 99 dólares mensuales. En México, el precio anunciado por la compañía es de 2,299 pesos al mes, aunque las condiciones y funciones disponibles pueden variar según el vehículo y las actualizaciones del sistema.

Esto significa que un propietario mexicano que mantuviera activa la suscripción durante 12 meses pagaría 27 mil 588 pesos adicionales al costo de su automóvil, considerando que la tarifa permaneciera sin cambios.

Tesla también ofrece a los compradores de vehículos nuevos compatibles un periodo de prueba de 30 días, durante el cual pueden experimentar algunas de las capacidades del sistema antes de decidir si desean contratarlo.

El servicio se encuentra disponible para diferentes modelos de la marca, entre ellos Model 3, Model Y, Model S, Model X y Cybertruck, siempre que cuenten con el hardware necesario y las funciones estén habilitadas en su mercado.

¿Qué puede hacer realmente un Tesla con FSD?

El sistema Full Self-Driving Supervisado utiliza cámaras, procesamiento de imágenes e inteligencia artificial para interpretar las condiciones del tránsito y asistir al conductor durante diferentes situaciones.

Entre sus capacidades se encuentran seguir una ruta de navegación, realizar cambios de carril, ejecutar giros, responder a semáforos y señales de tránsito, así como efectuar determinadas maniobras de estacionamiento.

Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre la asistencia avanzada y la conducción completamente autónoma. A pesar de su nombre, FSD no permite que el conductor se desentienda de lo que sucede en el camino.

Tesla señala expresamente que la persona al volante debe mantenerse atenta, supervisar constantemente el funcionamiento del sistema y estar preparada para intervenir cuando las circunstancias lo requieran.

Las capacidades también pueden cambiar dependiendo del país, la versión instalada y las restricciones regulatorias. Por ello, contratar FSD no garantiza que todas sus funciones puedan utilizarse en cualquier carretera o situación.

Más de 1.7 millones de clientes utilizan la tecnología

Tesla informó que su base mundial de clientes de pago de FSD superó los 1.7 millones al cierre de septiembre de 2026. Esta cifra incluye tanto a usuarios con suscripción mensual como a propietarios que adquirieron anteriormente una licencia permanente del sistema.

Por primera vez, aproximadamente la mitad de esa base corresponde a suscriptores mensuales, lo que refleja la importancia creciente de este modelo comercial para la compañía.

La diferencia es relevante porque los pagos periódicos pueden representar una fuente continua de ingresos, incluso después de que el vehículo haya salido del distribuidor.

No obstante, todavía queda por conocer cuántos usuarios mantienen sus suscripciones durante periodos prolongados, ya que contratar el servicio al momento de recibir el automóvil no significa necesariamente conservarlo durante toda su vida útil.

Los automóviles podrían convertirse en plataformas de servicios

El crecimiento de FSD forma parte de una tendencia que comienza a transformar a la industria automotriz. Además de fabricar motores, baterías y carrocerías, las compañías están invirtiendo en sistemas operativos, conectividad, inteligencia artificial y funciones que pueden activarse mediante software.

Para los fabricantes, este esquema representa la posibilidad de ampliar sus ingresos sin depender exclusivamente de nuevas ventas. Para los consumidores, en cambio, implica evaluar qué tecnologías realmente necesitan y cuánto están dispuestos a pagar por mantenerlas disponibles.

En el caso de Tesla, el desafío no será únicamente convencer a más propietarios de probar Full Self-Driving, sino demostrar que sus capacidades justifican el costo mensual y que las mejoras tecnológicas se traducen en una experiencia de conducción más útil.

Mientras la industria avanza hacia vehículos cada vez más conectados, el futuro del automóvil también comienza a definirse por las funciones que pueden contratarse desde una pantalla, incluso después de haber salido de la agencia.